Sacrificio I, II y III
Sacrificio es un performance duracional. Un performer realiza una serie de ocho posiciones a modo de coreografía, donde recorre algunas imágenes en modo random. Algunas, como el David, vinculadas a la historia del arte de occidente, y otras relacionadas con la cultura pop, o de masas, a imágenes de la historia política del siglo XX o a figuras de artes marciales o prácticas de meditación que son solo pretextos para poder desplegar situaciones de color y textura en el traje. 
Una pieza que hace eje en la relación piel / tejido: el cuerpo del performer completamente desnudo, se viste de otra piel de lana y existe desde ahí. El traje es una pieza entera realizada en crochet con la técnica de patchwork con que habitualmente se realizan colchas para el invierno. El formato remite al catsuit, pieza vinculada a lo erótico, utilizada para fines deportivos y también para prácticas sexuales y del fetichismo. La manta como la intimidad, la sexualidad, la protección; el catsuit como la fuerza física, la sensualidad y el contacto. El rostro del performer está cubierto por un pasamontañas tejido a dos agujas, tomado de imágenes relacionadas a la protesta social, y también a iconografías clichés de fechoría y delincuencia nocturna del cine clásico.